Muchos de nosotros perdemos la confianza en la oración porque no vemos las respuestas.
Pedimos fuerza, y Dios nos da dificultades. Y esto nos hace fuertes.
Pedimos sabiduría, y Dios nos manda problemas cuya solución nos ayudara a obtener sabiduría.
Rogamos por ser prósperos, y Dios nos da cerebro y músculos para trabajar.
Suplicamos por tener valor, y Dios nos da peligros para superar.
Pedimos favores, y Dios nos manda oportunidades!!!
Autor anónimo.

